El futbolista Hakeem Ali Al-Araibi, detenido en Tailandia desde finales de noviembre, no será extraditado a Baréin, que ha renunciado a su solicitud, anunció este lunes la fiscalía tailandesa.

“Hemos sido informados por el ministro de Exteriores de la retirada por parte de Baréin de su demanda de extradición. Si ellos no lo reclaman, no tenemos ninguna razón para mantenerlo aquí”, señaló la fiscalía.

Ali Al-Araibi fue liberado de la prisión y enviado a los servicios de inmigración, para que organice su regreso a Australia, donde goza del estatuto de refugiado político.

– Reunión en Manama –

La retirada del procedimiento de extradición se produce un día después de un encuentro en Manama entre el ministro de Exteriores de Tailandia y el príncipe heredero de Baréin, Salman ben Hamad Al Khalifa. Trataron “diferentes puntos de interés”, según la agencia de prensa oficial del emirato.

“Es una gran victoria para el movimiento de los derechos del hombre”, señaló el antiguo capitán de la selección australiana Craig Foster, a la cabeza de la campaña para su liberación.

“Todos los que han ofrecido su tiempo y su esfuerzo para poner fin a esta injusticia han sido recompensados”, añadió.

Hakeem Al Araibi, de 25 años y antiguo miembro del equipo nacional de Baréin, fue detenido el 27 de noviembre por los servicios de inmigración tailandeses cuando acababa de llegar a Bangkok para pasar unas vacaciones con su esposa porque sobre él pesaba una orden de detención internacional emitida por las autoridades de su país.

La justicia de Baréin le condenó a diez años de prisión en 2014 después de ser acusado de haber dañado un puesto policial en 2012, pero él afirma que se encontraba en el extranjero para jugar un partido en el momento en el que se cometió ese presunto delito.

Al Airibi se siente amenazado por haber criticado al jeque Salman bin Ibrahim Al Jalifa, miembro de la familia gobernante y presidente de la Confederación Asiática de Fútbol.

“Es bien sabido que Hakeem sobrevivió a la tortura en Baréin y sus próximos siguen siendo perseguidos”, denunció la semana pasada en un comunicado Amnistía Internacional.

– Apoyos del COI, FIFA y Australia –

Desde su detención, una campaña internacional reclamó su regreso a Australia, donde juega a fútbol. La FIFA, el Comité Olímpico Internacional (COI) y el primer ministro australiano le ofrecieron su apoyo.

Hasta la decisión tomada este lunes, Baréin había juzgado de “inaceptable” toda injerencia en este caso.

Tailandia no ha firmado la convención sobre los refugiados y varios de ellos son enviados a sus países de origen.

El reino prometió suavizar su política migratoria tras el ‘caso Rahaf Mohammed al-Qunun’, una joven de 18 años de Arabia Saudí, a la que las autoridades tailandesas no reenviaron a su país, donde estaba amenazada, tras la presión en las redes sociales, aceptando que fuera acogida en Canadá.

Hace justo una semana se celebró una audiencia en la que Al-Araibi no aceptó la extradición. “Por favor, no me devuelvan a Baréin”, imploró, esposado, cuando bajaba del camión que le conducía al tribunal.

El tribunal le dio “un plazo de 60 días” para presentar su defensa y señaló que se reuniría de nuevo en abril para que pueda “presentar sus elementos”. Este lunes los acontecimientos tomaron una dirección inesperada y el jugador podrá regresar a su casa en las próximas horas.

© 2018, AFP

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