“Es una grave derrota para el fútbol. Hemos dejado pasar una gran oportunidad de combatir el racismo”: el Nápoles reaccionó con tristeza y enfado al rechazo del recurso de su defensa senegalés Kalidou Koulibaly, víctima de gritos racistas en un partido en Milán, pero que fue suspendido dos partidos tras ser expulsado por dos tarjetas amarillas.

“Un combate de la UEFA y apoyado por el Nápoles desde hace muchos años ha sido humillado. Pero esta derrota incumbe también a todos los que mantienen equivocadamente que no existe racismo en los estadios y que proferir gritos racistas contra los negros, los napolitanos y los judíos sólo atañe a un pequeño grupo de personas”, añadió Nicola Lombardo, un portavoz del Nápoles.

“Miles de personas (7.400 según las estimaciones del representante federal presente) insultaron a Koulibaly porque es negro”, añadió. “Koulibaly, el fútbol y las instituciones han sido humillados”, sentenció.

Por su parte, el tribunal de apelación de la Federación Italiana de Fútbol justificó el rechazo por su intención de no crear precedentes y que un ataque racista “sea utilizado para justificar un acto de violencia”.

“El ambiente inaceptable creado en el interior del estadio durante ese partido no justifica y no puede ser utilizado por un deportistas para burlarse del árbitro”, escribió la Federación Italiana, aludiendo al motivo de la segunda amarilla a Koulibaly.

El partido donde sucedieron los hechos fue un Inter de Milán-Nápoles jugado el 26 de diciembre. Los ‘nerazzurri’ fueron sancionados con dos partidos sin público por esos gritos racistas, que provocaron un gran impacto en la sociedad italiana.

© 2018, AFP

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here



Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.