Creo que la paridad que vemos en la Liga Nacional no es producto de una mejoría de los clubes departamentales, sino un declive en el potencial de los capitalinos.

No niego que ha existido superación en algunos equipos, pero es imposible no darse cuenta de la forma como son dirigidos los llamados grandes, que han olvidado esa supuesta grandeza que los hacía pararse y mostrar su poderío en cualquier cancha, optando por planteamientos que les ayuden a no perder.

Una prueba de ello es que la semana pasada en Comunicaciones revelaron que su objetivo en el presente campeonato es clasificar, cuando un equipo con treinta títulos en lo único que puede pensar es en ganar más y tener claro el concepto que ser segundo es un fracaso.

En Municipal basta con verlos partido a partido, de local o de visita, siempre colgados del travesaño y tirando pelotazos para ver si se ganan la lotería en el otro marco. Cierto es que así obtuvieron su trigésima corona, pero todo tiene un límite, porque jugar un futbol ratonero y perder contra el colero forzó la salida de un técnico al que le quedó muy grande la responsabilidad, pero ya veremos si el cambio también trae otra mentalidad.

Este artículo también fue publicado en la sección de Deportes de Nuestro Diario el miércoles 25 de octubre.

1 Comentario

  1. Muy Doctor Muralles. Usted tiene muchas agallas para escribir verdades. Me imagino no le caerá nada bien a muchos que creen que nuestro fútbol es bueno y se excusan en aquello de que nuestro fútbol es el nuestro y así nos gusta y tenemos que apoyarlo y al que no le guste que no critique y mire otra cosa”
    Por eso lo felicito Doctor por mencionar los errores y ojalá los mejoren y oigan y arreglen este fútbol que anda mal.

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