La Comisión Normalizadora que estuvo a cargo de la Federación de Futbol terminó siendo una simple administradora de una crisis aún vigente.

La misión era limpiar la casa, pero no escondiendo la basura debajo de las alfombras, sino presentando las denuncias de todo lo encontrado ante los órganos correspondientes para que en ellos se determinara la responsabilidad de cada quien.

Nadie cree que los únicos corruptos eran el Dr. Brayan Jiménez y el Lic. Héctor Trujillo, pero la verdad es que sólo ellos están siendo procesados en Nueva York, por lo que, si alguien más se benefició de esos actos ilícitos, puede seguir disfrutando de la impunidad.

A la Comisión también le faltó carácter para expulsar del futbol a los 34 dirigentes que provocaron la suspensión internacional que aún sufrimos, algo que seguramente habría tenido un amplio respaldo en el país y el aval de la FIFA, pero no se atrevieron y ahora es ese grupo el que lidera la “reformulación” del Estatuto, aunque no creo que tengan éxito.

Lo que se pedía no era una cacería de brujas, pero tampoco que se actuara con demasiada diplomacia, por no decir paños tibios, con lo que todo quedó igual a como estaba.

Este artículo también fue publicado en la sección de Deportes de Nuestro Diario el miércoles 30 de agosto.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here



Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.