Ahora o nunca
9 de Febrero, 2010
Varias veces he tenido que referirme al grupo de fanáticos auto-denominado “Ultra-Sur”, el cual se ha ido haciendo cada vez más violento gracias a la tolerancia de los dirigentes de Comunicaciones, los que, como mencioné el 29 de septiembre de 2009, hasta les han “ayudado” a comprar instrumentos, los cuales completan con lo que les roban a otras porras.
En el pasado, luego de invadir la cancha y provocar el consiguiente castigo al club, los antiguos dueños decidieron prohibir el ingreso de estos cafres al estadio, pero al poco tiempo levantaron el castigo y los ultras volvieron a hacer de las suyas dentro y fuera del escenario deportivo, sin que nadie los detenga.
El domingo, sin embargo, dentro de las barbaridades que hicieron en las afueras del estadio Revolución, cometieron un grueso error: atacar con piedras y otro tipo de objetos contundentes, al personal y vehículos de la empresa televisora propietaria de Comunicaciones, lo cual quedó registrado en video.
Es de suponer que el Sr. Ángel González, dueño del cien por ciento de las acciones del club blanco, ha sido puesto al tanto de lo sucedido y, por consiguiente, lo mínimo que se espera es que se prohíba a esos vándalos ingresar al estadio Cementos Progreso, medida que debe ir acompañada, tal y como lo indicaron en un comunicado de Tele-Diario, de la persecución penal en contra de ese grupúsculo de malhechores.
Es ahora o nunca, porque si Comunicaciones no actúa en contra de esos individuos que tanto daño le hacen al club que dicen querer, en el futuro tendrán que lamentar problemas peores a los ya vividos por culpa de los vándalos y de quienes los han consentido.
Es momento también para que todos los equipos imiten lo hecho por Universidad de San Carlos, impidiendo el ingreso de la Ultra-Sur a sus respectivos estadios, lo que implica sacrificar la venta de cincuenta boletos a cambio de una mayor tranquilidad dentro de las instalaciones.
Varias veces he tenido que referirme al grupo de fanáticos auto-denominado “Ultra-Sur”, el cual se ha ido haciendo cada vez más violento gracias a la tolerancia de los dirigentes de Comunicaciones, los que, como mencioné el 29 de septiembre de 2009, hasta les han “ayudado” a comprar instrumentos, los cuales completan con lo que les roban a otras porras.
En el pasado, luego de invadir la cancha y provocar el consiguiente castigo al club, los antiguos dueños decidieron prohibir el ingreso de estos cafres al estadio, pero al poco tiempo levantaron el castigo y los ultras volvieron a hacer de las suyas dentro y fuera del escenario deportivo, sin que nadie los detenga.
El domingo, sin embargo, dentro de las barbaridades que hicieron en las afueras del estadio Revolución, cometieron un grueso error: atacar con piedras y otro tipo de objetos contundentes, al personal y vehículos de la empresa televisora propietaria de Comunicaciones, lo cual quedó registrado en video.
Es de suponer que el Sr. Ángel González, dueño del cien por ciento de las acciones del club blanco, ha sido puesto al tanto de lo sucedido y, por consiguiente, lo mínimo que se espera es que se prohíba a esos vándalos ingresar al estadio Cementos Progreso, medida que debe ir acompañada, tal y como lo indicaron en un comunicado de Tele-Diario, de la persecución penal en contra de ese grupúsculo de malhechores.
Es ahora o nunca, porque si Comunicaciones no actúa en contra de esos individuos que tanto daño le hacen al club que dicen querer, en el futuro tendrán que lamentar problemas peores a los ya vividos por culpa de los vándalos y de quienes los han consentido.
Es momento también para que todos los equipos imiten lo hecho por Universidad de San Carlos, impidiendo el ingreso de la Ultra-Sur a sus respectivos estadios, lo que implica sacrificar la venta de cincuenta boletos a cambio de una mayor tranquilidad dentro de las instalaciones.