Por la radio lo escuché ofrecerle a Erick un gran recibimiento y seguro estoy que se le darán varias distinciones, pero usted, como Presidente de la República, puede ir más allá.
Al referirnos a Erick podríamos usar el eufemismo hipócrita de que es de “extracción humilde”, con lo que disfrazamos la pobreza extrema de él y su familia. Por eso le sugiero que, por los servicios prestados a la Patria, decrete una renta mensual vitalicia equivalente al salario base de un Diputado y, además, instruya a sus Ministros para que lleven proyectos productivos que beneficien a toda la comunidad de San Cristóbal Verapaz, porque uno de los suyos puso a Guatemala en los ojos del mundo.
Gracias por su atención. Ahora usted tiene la palabra.
